El Yellow Sound vuelve a demostrar que otra forma de disfrutar en familia es posible
El Yellow Sound ha vuelto a convertir La Térmica en un espacio donde la música, las familias y la corresponsabilidad comparten escenario. Presidido por Laura Baena, nuestra presidenta, el festival celebró una nueva edición reuniendo a miles de personas en una jornada que demuestra que el ocio también puede ser una herramienta de transformación social.
Con el apoyo de la Diputación de Málaga y de La Térmica, además de la implicación de Mayoral, Danone, Cervezas Victoria, AlmiClub, Mustela, Larios Centro Comercial, Diario SUR y La Madre de los Beatles, el festival volvió a consolidarse como una cita de referencia para las familias.

Desde la apertura de puertas, cientos de familias comenzaron a llenar el recinto para disfrutar de una programación pensada para compartir tiempo de calidad, disfrutar de la música y seguir reflexionando sobre la importancia de construir una sociedad más corresponsable.
Laura Baena, dio la bienvenida al festival recordando a las víctimas del incendio de Almería y comenzando con un minuto de silencio en señal de apoyo y duelo por los afectados y afectadas.
Además, a continuación recordó que “el Yellow Sound nació para demostrar que otra forma de disfrutar en familia es posible. Queremos que las familias tengan espacios donde compartir tiempo juntos sin que el peso de los cuidados recaiga siempre sobre las mismas personas. Porque la corresponsabilidad también se construye desde la cultura, el ocio y la comunidad”.

La música volvió a ser el hilo conductor de toda la jornada. Tras la bienvenida, Mr. Propper abrió el escenario con un concierto lleno de energía que hizo cantar y bailar a pequeños y mayores. Más tarde, Georgina emocionó al público con una actuación cercana e íntima, mientras que Vega puso el broche final a la noche con un concierto que hizo vibrar a todo el recinto.
Mucho más que un festival de música
El Yellow Sound volvió a demostrar que es mucho más que un cartel de conciertos. Durante toda la tarde, las familias pudieron disfrutar de una amplia programación de actividades pensadas para todas las edades.
El Punto Amarillo de nuestra Asociación, con su ya tradicional ruleta de premios y la tienda solidaria, volvió a convertirse en uno de los espacios más concurridos del festival.
Los más pequeños disfrutaron de la ludoteca, los juegos de mesa de LexLudi, los talleres tecnológicos de Yes We Tech, la música de Rock School, los juegos compartidos de My Sweet Koala y los cuentacuentos de Elena Lekuona, mientras que Swing Out Studio Málaga invitó a todo el público a llenar de baile los cambios entre conciertos.

Las marcas amigas también acercaron la corresponsabilidad a través de diferentes experiencias. Danone invitó a reflexionar sobre la carga mental que supone la alimentación familiar; Mayoral propuso aprender corresponsabilidad mediante el juego; Mustela recordó que preparar una salida a la playa también puede repartirse; AlmiClub habilitó un espacio de lactancia para facilitar la participación de las familias con bebés; y Larios Centro Comercial puso el toque de color con su Glitter Bar.
La Asociación Nena Paine volvió a encargarse del servicio de restauración del festival, ofreciendo una propuesta gastronómica elaborada por jóvenes con los que trabaja la entidad en sus programas de inclusión social.
Una comunidad que sigue creciendo
Más allá de la música y las actividades, el Yellow Sound volvió a convertirse en un punto de encuentro para miles de familias que creen que la conciliación no solo debe reivindicarse, sino también vivirse.
Durante toda la jornada se respiró un ambiente de celebración, comunidad y compromiso, demostrando que disfrutar en familia también puede ser una forma de impulsar el cambio social.
«Cada edición del Yellow Sound nos confirma que existe una enorme necesidad de crear espacios donde las familias puedan encontrarse, disfrutar y sentirse representadas. La corresponsabilidad no solo se reclama en las instituciones; también se construye en la calle, compartiendo tiempo, cultura y ocio», concluyó Laura Baena.
