Conciliar no es pagar una ludoteca, el testimonio de Mari Carmen Escudero

En mi trabajo, a raíz de mi vuelta de maternidad, me dejaron un horario acorde para poder llevar y recoger a los niños del cole y de la guarde, pero esto con el tiempo… se complicó. Entonces me pusieron a rotar con otros horarios que no eran compatibles con los horarios de entradas, salidas de los niños, tardes trabajando… pero, como no sabía que existía la conciliación, tuve que pedir una reducción de jornada que en el bolsillo se notaba. Aguanté un año y volví poco a poco a la jornada completa, pero las compañeras querían que yo rotara turnos también ya que no tenía reducción de jornada…

Me vi acorralada, no quería volver a pedir reducción. Me pedían que apuntara a los niños a una ludoteca por la tarde para conciliar, pero ya expliqué, incluso llorando, que eso no es conciliar. Yo no iba a pasar tiempo con ellos, que eso sí que es conciliar.

Hasta que encontré la Asociación Yo No Renuncio, me informé y presenté un modelo de conciliación con los horarios que yo quería, a lo que la respuesta fue positiva, pero me costó lágrimas.

Gracias por hacer la vida de las madres más fácil, gracias por la lucha y por la comprensión. Que en este mundo somos muchas las madres incomprendidas.

A partir de mi lucha, ya hay compañeras que se benefician también de la conciliación, así que ojalá muchas más, y las empresas nos apoyen.

banner hazce socia de la asociacio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *