Skip to content
Bienvenida/o a la Asociación Yo No Renuncio que lucha por una conciliación real
Colabora Hazte socia/o

¿Qué quieres encontrar?

Deja tu historia Yo No Renuncio

¡Únete a la nueva acción de la Asociación Yo No Renuncio y sé parte del cambio que necesitamos! Tu participación es clave para llenar este muro de historias de conciliación y renuncia.

Mi historia Yo No Renuncio

‘El Muro de la Conciliación’ es un espacio para alzar la voz, contar nuestras historias de renuncia y visibilizar todos los obstáculos que las mujeres nos encontramos en el camino de la conciliación cuando nos convertimos en madres.

Tenemos un objetivo, llenarlo con el mayor número de testimonios posibles para lograr un cambio social, para conseguir dar pasos hacia una conciliación real. Solo si alzamos la voz y sacamos a la luz cada una de nuestras historias podremos conseguirlo, ¿nos ayudas a construir este muro juntas?





el muro de la conciliacion
Ya son 1.342 historias de renuncia
  1. A los 27 años tuve la entrevista de trabajo más desagradable de mi vida. El puesto era para diseñadora de moda en una marca de ropa de embarazadas made in Spain. Después de 2 horas de entrevista con las empresarias (ambas madres) me preguntaron sobre mi religión, mi estado civil, mis planes de futuro con mi sistema reproductivo,... tenía los ojos como platos y van y me dicen que estaba en edad de procrear y se lo iban a pensar. Muy fuerte!!!
    Carla
  2. Con 32 años, dos carreras y un máster, era la responsable de mi departamento, y una de las 2 únicas mujeres en el comité de dirección. También era madre de 2 niños, de 2 años y 9 meses. Había trabajado con riesgo de aborto, hasta el día antes, literal, de que nacieran los niños, durante la baja del segundo...Me echaron porque "había priorizado a mi familia". Ahora tengo un trabajo que me encanta y que me permite conciliar. Yo tuve suerte: el cambio fue a mejor, pero no tuve libertad para elegi
    Pilar
  3. En mi primer embarazo, conseguí una reducción de jornada (gracias, desgraciadamente, a la pandemia de la covid). Cuando me incorporé, la reducción se transformó en realizar casi 2h extras al día, malas caras por poner una alarma para recoger de la guardería al bebé, bullying laboral y acabé con una parálisis facial por estrés. Me reincorporé a los 15d y encima me dijeron que pensaban q estaría 6 meses fuera… todo “facilidades” para no llegar a fin de mes con el salario.
    Ana
  4. Era falsa autónoma arquitecta en Bruselas cuando me quedé embarazada de mellizos.Mis jefes se lo tomaron genial de todas formas todo lo pagaba yo.Compartí con ellos el miedo a que se olvidarán de mí pues la baja empezó mucho antes del parto.Me incorporé cuando mis niños tenían 3 meses, no nos daba el dinero para más. Al año sin darme responsabilidad a la altura de mi perfil y haciendome el vacío continuo me dijeron que ya no encajaba en el equipo.Llevaba 5 años con ellos antes de ser madre.
    María Cantizano
  5. Mi jefa llegó a decirme que abortara! Mi jornada laboral era muy extensa 11/12h más luego las que echaba en casa para el trabajo también. Cuando me quedé embarazada lo primero que me dijeron fue que abortara, que si me lo había pensado bien. Lo segundo fue hacerme la vida imposible hasta que me marche de baja, pretendían que estuviese trabajando hasta romper aguas! Al final acabe dejándolo. Hace 7 años y aún tengo pesadillas.
    Désirée
  6. Soy madre de dos niñ@s y titular de una asesoría. La profesionalidad con la que he atendido durante años a mis clientes no vale de nada ante la realidad de que ya no puedo trabajar al ritmo de antes. Poner un horario de trabajo decente, ha chocado frontalmente con la exigencia de inmediatez y dedicación 24-7 que exigen los clientes por el simple hecho de pagar por mis servicios. Si anulo alguna cita porque uno de los peques esta enfermo, paso a ser mala profesional.
    Cleo
  7. Soy madre monoparental. Al comunicar que estaba embarazada me quitaron la responsabilidad de coordinación de mi área y se la dieron (sin comunicármelo antes) a una compañera que acababa de entrar. A la vuelta, con jornada reducida, no solo no me ofrecen de nuevo el puesto que sino que me encuentro con mi misma compañera no dándome proyectos para los que soy la más adecuada por experiencia y formación por no poder viajar (siendo solo 1 viaje al año por reunión de proyecto, siendo yo reemplazable)
    Stefani
  8. Mi primer embarazo fue de riesgo y me dieron la baja en la semana 16. En mi empresa no lo respetaron y me agobiaron mucho en un momento de máxima vulnerabilidad. Mis propias compañeras me juzgaron. Llegado el momento pedí la reducción de jornada pero me la denegaron, así que con fiebre y mastitis decidí irme a casa y abandonar el trabajo de mis sueños, aquel para el que estaba hiperformada. No hay ni un día que no lamente cómo de injusto fue todo en una empresa con un 90% de empleadas mujeres.
    Victoria
  9. Mi conciliación se llama EXCEDENCIA. Renunciando a evidentemente un sueldo, a generar antigüedad en la empresa para un futuro posible traslado y aumento de jornada, y tirando de los pocos ahorros que tenemos. Vivir siendo una “mantenida” porque tengo que renunciar a todo si quiero estar con mis hijos, verlos crecer y tener el lujo de llevarlos y recogerlos del cole, o cuidar a mi bebé de 7 meses. Eso o pagar más del 50% de mi sueldo en una EI para que sea otra persona quien la cuide, y me niego.
    Aida
  10. Me incorporé de mi baja de maternidad y excedencia, me ubicaron sola en el taller en lugar de en la oficina técnica junto con el resto de ingenieros, me aislaron físicamente y laboralmente quitándome todo el trabajo que hacía. Había solicitado adaptación horaria y me dijeron que había guarderías que cuidaban a los niños por las tardes. Mi equipo trabajaba en horario continuo y a mi me obligaban a partirlo con lo que reduje horario y sueldo. Me quitaron también días de lactancia y un plus salaria
    Patricia
  11. Tenia reducción de jornada por guarda legal de 2 h de mi primera hija y cuando me incorporé al tener la segunda pusieron a un hombre en mi puesto y me dejaron sin funciones, iba al trabajo y no tenía nada que hacer así intentaban que me fuese. Pero aguanté por mi familia y finalmente me despidieron, tuve que denunciar para que al menos me dieran indemnización. Lo lógico sería que al solicitar el paro y verse la situación se persiguiese a empresas que hacen estas cosas.
    Laura
  12. El mismo año que nació mi hija varios compañeros fueron padres, cuando se fueron reincorporando de sus permisos fueron recibiendo responsabilidades y ascensos, a mi me dieron tareas "sencillas" y hasta 1 año después de mi incorporación no me dieron más responsabilidades para que me adaptara porque había sido madre "y las madres ya sabes los primeros años no están muy centradas". Mis compañeros ascendieron antes que yo siendo padres el mismo año.
    María
  13. Hola! pues en mi caso yo trabajaba en una entidad bacaria y me destinaron a una oficina a 25km de mi casa, coincidia con el inicio del cambio de guarderia a escuela P3, así que decidí pedirme una reducción de jornada para dejarla yo en el colegio y llegar a las 9.30h a la oficina. Pues eso provocó que me realizarán una democión de categoría con la consiguiente reducción del bonus. Aproveché el ERE de la entidad para salir de la empresa donde no cuidan a sus trabajadoras.
    Neus
  14. Mis mellis nacieron hace 10 años, cogi reduccion de jornada desde el principio, trabajando 5 horas y realizando el mismo trabajo que mis compañeras en 8 horas, viendo como ellas promocionan, asisten a reuniones de grupo, cursos de formacion y proyectos nuevos en los que a mi siempre me dejan al margen. Soy como ellos dicen un comodin que esta ahi solonpara ayudarles a sacar los marrones adelante.
    Gemma
  15. 10 años trabajando (como falsa autónoma) para la misma empresa, incrementando ininterrumpidamente su cuota de mercado en la zona. Me quedo embarazada y trabajo hasta 15 días antes de dar a luz. A la vuelta de mi baja por maternidad (los 4 meses justos) me encuentro con que me han quitado mi zona y me han dado las sobras del resto del equipo. A los dos años deciden interrumpir nuestra "relación comercial" por mi baja rentabilidad y poca motivación.
    Eva
  16. Después 2 años trabajando en una empresa dirigida por una pareja,cuando decidimos ser papas,hable con mis jefes y les dije que tenía que hacerme una fecundacion,no pusieron pegas a las citas médicas.Pero cuando ya nació mi bebe no me dieron ni la semana de lactancia. Llevaba tiempo queriendo irme,ya que no me trataban bien y no veia a mi hija,curraba de lunes a viernes mañana y tarde y sabados, echaba de menos a mi bebe. Este año, tuve un accidente y me echaron. Ahora he ganado en salud mental
    Rosa
  17. Soy kinesiologa y apenas me incorpore a trabajar después de mi pausa por maternidad me quitaron mis jefaturas para después sacarme de mi lugar de trabajo, con la justificación que por fuero maternal no cumpliría metas de atención. Dicen que no es discriminación, pero toda mujer que tenga hijos tendrá su fuero, no es justo ser castigada por eso. Es una pena la poca comprension de jefes, colegas y de pacientes que reclaman porque trabaje menos tiempo por usar el fuero para alimentación de mi bebe.
    Valentina
  18. No aceptaron la reducción de jornada porque no era justo con el resto de los compañeros y una empresa pequeña no podía permitirse eso… y como un “favor” me cambiaron de sede para estar más cerca de casa, pero en horario partido!! Veía a mi bebé solo para dar teta y dormirlo, fue un infierno, solo aguante 3 meses así y renuncié, sin derecho a paro porque era “renuncia voluntaria” después de haber estado 4 años ahí
    VA

Página 28 de 75