Lanzamos la primera encuesta que medirá ‘El Coste de la Conciliación’

Desde la Asociación Yo No Renuncio hemos lanzado la primera encuesta que medirá ‘El coste de la conciliación’, en términos económicos, emocionales y sociales. La encuesta valorará todo el trabajo del cuidado que mayoritariamente sigue recayendo en las mujeres. Queremos “hacer visible lo invisible y “luchar para que se reconozca social y económicamente la maternidad”.

El coste de la carencia de medidas de conciliación que soportan las mujeres españolas se evidencia en tres aspectos:

  • Coste económico y laboral: las mujeres ralentizan, frenan o paralizan su trayectoria profesional y con ello su salario. 
  • Coste personal y emocional: la carga mental asociada multiplica las situaciones de estrés y ansiedad / las mujeres carecen de tiempo para el autocuidado personal.   
  • Coste social: la mujer se vuelve invisible cuando se convierte en madre / el papel de la madre en este país está oculto.  

Bajo la premisa de que ‘conciliar no es gratis’, la encuesta calcula el coste de todos los trabajos necesarios para la supervivencia diaria de una familia. 

“El coste de la conciliación es una campaña de concienciación con el objetivo de reconocer y visibilizar el trabajo invisible y gratuito de los cuidados que recae tradicional y mayoritariamente en las mujeres. Ese trabajo tiene un coste emocional, laboral y social para nosotras. Por eso hemos creado una encuesta que analice cómo viven esta situación las mujeres, principales responsables de estas tareas, y cuantificar el tiempo que dedicamos a este trabajo no pagado”, asegura Laura Baena, presidenta de la Asociación Yo No Renuncio. 

Hablar de quién lleva a cabo las tareas doméstico-familiares y a cambio de qué lo hace debe ser igual de importante, a juicio de la entidad, que hablar de la igualdad de género. ¿Qué pasaría si nadie limpiara los baños, preparara la comida, llevara a los niños al cole, se preocupara de sus vacunas, médicos, deberes…? ¿Qué pasaría si nadie hiciera la compra, organizara el menú o lavara la ropa? 

El estudio ‘Somos Equipo’ (Yo No Renuncio, 2017) detectó claramente que la corresponsabilidad está lejos de ser una realidad en España y que las mujeres son las principales responsables de las tareas doméstico-familiares, con más intensidad desde que se convierten en madres. La entrega incondicional al cuidado de su familia, hace que la mujer asuma las obligaciones del hogar como propias y olvide que se trata de un trabajo, en la mayoría de las cosas un segundo trabajo, con una carga mental importante y un coste invisible. Como decía la filósofa Silvia Federici: «Lo que llaman amor, nosotras lo llamamos trabajo no pagado”. 

A la ausencia endémica de medidas de conciliación en España, se ha unido estos dos últimos años una pandemia que “si ha dejado claro algo, es que la conciliación no existe”, apunta Laura Baena. “Se ha puesto de manifiesto, más que nunca, la falta de estructuras de apoyo a las familias y la carencia de medidas efectivas de conciliación, convirtiéndose en un sálvese quien pueda. En un país donde la conciliación no existe, donde conciliar tiene nombre de abuelos y abuelas y colegios, el coste es elevado. Conciliamos como podemos y a costa del esfuerzo personal, laboral y emocional de las familias”, añade la portavoz.

Entra en la encuesta: elcostedelaconciliacion.com/encuesta

Materiales para descargar: Video, total de Laura Baena y gráfica: ENLACE

Video: https://youtu.be/TUNBg2EUwqc

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