Bienvenida/o a la Asociación Yo No Renuncio que lucha por una conciliación real
Colabora Hazte socia/o

¿Qué quieres encontrar?

Deja tu historia Yo No Renuncio

¡Únete a la nueva acción de la Asociación Yo No Renuncio y sé parte del cambio que necesitamos! Tu participación es clave para llenar este muro de historias de conciliación y renuncia.

Mi historia Yo No Renuncio

‘El Muro de la Conciliación’ es un espacio para alzar la voz, contar nuestras historias de renuncia y visibilizar todos los obstáculos que las mujeres nos encontramos en el camino de la conciliación cuando nos convertimos en madres.

Tenemos un objetivo, llenarlo con el mayor número de testimonios posibles para lograr un cambio social, para conseguir dar pasos hacia una conciliación real. Solo si alzamos la voz y sacamos a la luz cada una de nuestras historias podremos conseguirlo, ¿nos ayudas a construir este muro juntas?





el muro de la conciliacion
Ya son 1.338 historias de renuncia
  1. Mi historia, pedí concreción laboral en horarios de mañana y así dejarla en la guardería, ya que mi pareja tiene horario rotativos y no podemos complementarnos. Mi empresa no me dio la concreción y pedí una reducción laboral para una adaptación en el horario y también se negó y me pedía que hiciese un fin de semana alterno con mi pareja y eso significaría que mi hija no pasaría tiempo con su familia junta. Me negué y lo tengo denunciado, voy a lucharlo hasta el final, por mi hija
    Nuria
  2. Durante mi trabajo en una de las grandes agencias de publicidad de este país, veía como las mujeres lloraban al pensar cómo iban a comunicar que estaban embarazadas. A la vez, veía a los hombres recibir felicitaciones por todo lo alto al conocerse que iban a ser padres. Las madres se veían obligadas a reducir su jornada si querían poder llegar a casa a acostar a sus hijos. Madre trabajadora, concepto han normalizado, habéis oído alguna vez usar el de padre trabajador? Yo tampoco
    Anónima
  3. Ingeniera de montes trabajando como calculista de estructuras. Después de 10 años en la empresa, solicité reducción de jornada y teletrabajo al ser madre por primera vez. Yo costeé toda la inversión de teletrabajar. Con mi segunda hija, seguí con reducción y teletrabajando. El volumen de trabajo era el mismo y yo solo cobraba por 5 horas diarias. Un ataque de ansiedad me llevó al hospital. 5 meses de baja y pedí ir al paro.2 años después, por fin curada.
    Eva Reinoso
  4. Durante mi 2do embarazo, estando embarazada de muy poco -no lo había comunicado- me ofrecieron un ascenso laboral a Global Marketing Manager. En esa misma conversación, le comuniqué al CEO que estaba embarazada, y me dijo que no era ningún problema y que su propuesta seguía en pie. Más tarde y ya durante mi baja de maternidad tuve algún problema con el cálculo de mi prestación y tuve que escuchar de una mujer que “no me tenían que haber promocionado estando embarazada”. Contrastes
    Clara del rio
  5. Me echaron de zara home el día que me casaba, después de 3 años renovandome contrato mes a mes. Seguido, trabaje 1 año en leroy merlín y me echaron para no hacerme fija (en la entrevista de trabajo me preguntaron si quería ser madre) Cuando me echaron me quedé embarazada, hice una entrevista de trabajo en ikea , me cogieron, pero vino el covid, dije que estaba embarazada antes de firmar el contrato así que me dijeron que no podía ser por mi embarazo en tiempos de covid...Siempre la m
    Elisa Martin
  6. Hola! Soy Noelia, malagueña d 45 años y dos hijos (8 y 10). No os imagináis lo q m ilusiona q s esté dando x fin visibilidad a una realidad q sufrimos las familias y sobre todo las mujeres x el simple hecho d ser madres y querer criar conscientemente. Yo trabajaba en Mayoral y me enviaron un burofax para cortar la relación laboral a una semana d acabar la baja maternal. Estuve en Uk unos años donde tuve buenas oportunidades pero he vuelto a España hace tres años y desde entonces, na
    Noelia
  7. Con un trabajo de 10 años y una jornada completa decidí quedarme embarazada, esto hace ya 8 años. Con tal mala suerte que mi hija nació con una enfermedad digestiva que nos hizo pasar mucho tiempo en el hospital, entre UCI neonatal, planta y uci pediatrica. 9 meses después, casi por obligación vuelvo al trabajo, eso sí con una reducción de jornada a 30h. El año más horrible de mi vida hasta que me despidieron por qué aquí una servidora no se veía capaz y no quería trabajar más.
    Naomi
  8. Soy fisioterapeuta. El día que le dije a mi jefa que me había quedado embarazada la primera vez, lo primero que me contestó fue que ella se acababa de comprar un perro y no estaba para pensar en eso. Después tuve que aguantar oírla que mis vómitos eran por un problema psicológico. Cogí reducción de jornada por mis hijos, y porque no soporto que una mujer (que no puede tener hijos, pero que los quiso en su día) me diga tantas memeces día tras día.
    Beatriz Ojeda Díez
  9. Cuando nació mi primera hija me despidieron. Esperaron a que mi hija tuviera más de 9 meses para quecel despido no pudiera ser nulo (según la legislación de aquel momento). Cuando nació mi segundo hijo pasó lo mismo en otra empresa, me dejaron fuera del plan de reindustralización. Hay esperanza en el mundo, mi actual empresa me contrató con un bebé de 9 meses y me dió tiempo para incorporarme hasta que se adaptó a la guarderia. Tenemos un plan real de conciliación que se cumple si
    Sonia
  10. Cuando me fui de baja en el embarazo quedó otra persona en mi puesto, persona que ya embarazada me dijeron que se quedaría ahí en mi vuelta (era responsable). Al reincorporarme tras la (misera) baja me empujaron a renunciar, a renunciar al puesto por el que llevaba peleado los últimos 5 años y a degradar mi carrera profesional renunciando a la responsabilidad y a mi puesto. Cierto es que me permitieron cosas que quería como teletrabajar, pero a un coste muy alto
    Natalia
  11. Con mi primer embarazo, cuando se lo dijimos a la directora de la oficina (trabajábamos entonces juntos), lo primero q nos dijo es que putada! No me jodas!… al final por otros motivos decidimos abortar, y cuando lo comunicamos, nos dijeron ‘uf, menos mal! Es lo mejor! Tenéis mucho tiempo aún! Desp me volví a quedar embarazada, seguimos adelante y le hizo mobing a mi pareja durante toda mi baja y nos fuimos de allí. Ahora, desp de 3 años colaboro con asesorías de forma autónoma, solo
    María del Pilar
  12. Hace años era otra. Con una enfermedad dolorosa, me sentía llena de limitaciones. Además, los mensajes que recibía de mi entorno, lleno de prejuicios e ideas rancias y obsoletas, no dejaban de alimentar mis temores e inseguridades. Mis hijos nacieron y yo cada vez me sentía más diminuta y sola, en mi mundo de miedos y preocupaciones. Mi cuerpo me frenó en seco. Y mi mente entonces, empezó a reflexionar… ¡Con mucha ayuda y constancia, salí de esa espiral tóxica! Ahora soy, quien
    Vanesa Pérez García
  13. Cuando fui madre por primera vez me encontré con una realidad muy distinta a la que imaginé. Abocada a una reducción de jornada, y a la negativa de mi empresa a una adaptación horaria en repetidas ocasiones. A la negación del teletrabajo ocasionalmente. A la merma de mi salud física y mental por querer llegar a todo y no poder. Con la llegada de mi segunda hija , la situación se complica. Y aquí me hallo debatiendo entre una reducción más amplia con las implicaciones económicas qu
    Sandra
  14. Más de 10 años de sustituciones de hospital en hospital, de contratos unas veces de mañana, otros tardes e incluso noches. Después de tener a mi hijo, cambié la vida de hospital que no permitía conciliar pero que, al final era para lo que me había preparado y lo que me gustaba por un trabajo de oficina que me permitiera conciliar pero más monótono y aburrido. Me llena pensar que llegan los fines de semana y las noches y las paso con mis hijos. Crecerán y a lo mejor podré volver, o no.
    Aroa
  15. Fui mamá a los 30 años. Mi hijo nació con problemas y eso nos llevó a un peregrinaje de hospitales, operaciones, etc. Aun así, quise seguir trabajando, lo intenté, porque me ayudaban mis suegros a cuidar a mi hijo, a pesar de que tenía que faltar mucho al trabajo por las citas médicas. Cada falta, la tenia que recuperar, llevaban un control de las horas que tenía que devolver. Al morir mi suegra, ya me fue imposible trabajar y cuidar a mi hijo. Tuve que renunciar.
    Maria elena
  16. Yo soy mamá soltera y migrante de Venezuela, esto se ha repetido muchas veces desde que llegué a España. Tuve que renunciar a mi último trabajo porque estaba haciendo 48 hrs a la semana librando un solo día, con cambios de horario repentinos y cuando dije que no podría hacer el horario matutino por mi hija, me dijeron que me buscara otro trabajo. 48hrs, 6 días a la semana, por 1.100€
    Fernanda Camila Sara Rodriguez
  17. Mi nombre es Cristina, y tengo un niño con una enfermedad rara que se caracteriza, entre otras cosas, por el retraso madurativo global y no controla esfinteres todavía. No he podido trabajar durante 3 años porque en el cole, la profe que tenía no quería acompañarle al baño a que hiciera pipi, ni ayudarle. Y tampoco concedían la ATE, " porque mi hijo no reunía los requisitos para tenerla". He estado yendo al colegio todos los días a sentarle en el baño. Tres años de pasar calamidad
    Cristina
  18. Tenía un trabajo a tiempo completo indefinido desde hacía varios años, me quedé embarazada de mi primer hijo durante la pandemia y intentaron alargarme el ERTE al 100% todo lo posible después de la baja de maternidad, cuando no fue posible se negaron a adaptarme el horario y me despidieron haciéndome sentir que era culpa mía por no poder adaptarme al horario anterior a mi hijo, ahora quiero hacerme autónoma para poder cuidarlo y trabajar a la vez. Nunca dependas de nadie más que de ti m
    Andrea

Página 69 de 75