Skip to content
Bienvenida/o a la Asociación Yo No Renuncio que lucha por una conciliación real
Colabora Hazte socia/o

¿Qué quieres encontrar?

Deja tu historia Yo No Renuncio

¡Únete a la nueva acción de la Asociación Yo No Renuncio y sé parte del cambio que necesitamos! Tu participación es clave para llenar este muro de historias de conciliación y renuncia.

Mi historia Yo No Renuncio

‘El Muro de la Conciliación’ es un espacio para alzar la voz, contar nuestras historias de renuncia y visibilizar todos los obstáculos que las mujeres nos encontramos en el camino de la conciliación cuando nos convertimos en madres.

Tenemos un objetivo, llenarlo con el mayor número de testimonios posibles para lograr un cambio social, para conseguir dar pasos hacia una conciliación real. Solo si alzamos la voz y sacamos a la luz cada una de nuestras historias podremos conseguirlo, ¿nos ayudas a construir este muro juntas?





el muro de la conciliacion
Ya son 1.342 historias de renuncia
  1. Trabajo en una empresa de administrativa, en horario de mañana y tarde, de lunes a viernes, cuando me incorpore después de ser madre (tengo un hijo de 3 años), solicité teletrabajo por las tardes, (ya q en la pandemia tuve q teletrabajar), pero no me lo concedieron, mi jefe me "invitó" a reducirme a media jornada, y después de muchas negociaciones "conseguí" una reducción de 30 horas, trabajo todas las mañanas y dos tardes. Al final cobro menos pero mi trabajo lo hago igual. Gracias
    Ángela Martín Aguilera
  2. 12 años después sigo siendo interina, vivo sola con mis 2 hijos y cada año me enfrento a la incertidumbre de no saber si voy a trabajar, cuanto ni dónde. Desde hace 4 años solicito una reducción de jornada del 50% para poder conciliar mi trabajo con mi maternidad, pero cuando me mandan a trabajar a más de 1hoea de coche de mi casa, me veo obligada a renunciar ese año a mi trabajo con todo lo que eso conlleva para mí. Trabajar para mí es un lujo casi inalcanzable
    PATRICIA
  3. 15/03/20,comenzaba el estado de alarma y mi nueva maternidad por sorpresa.Estaba en una empresa que me incluyó en un ERE al hablar de mi reducción cuando de nuevo lo solicito hace apenas unos meses tres años después en otra compañía del mismo sector(expansión de marcas de hostelería)me he visto apartada y he salvado mi puesto cambiando de responsable y renunciando a la reducción y sobre todo a mi salud mental y física,sin tiempo ni para comer.Si a algo jamás renunciaré es al tiempo p
    Ana
  4. Me voy sola... Mi pareja no renuncio... Yo me eche adelante y me sumergí en terapias, neurólogos, psicólogos, médicos... Entre rabieta y rabieta me quedé embarazada de mi segunda hija... Y desde entonces no he logrado sentarme a estudiar ni un minuto. Los primeros 5 años de ser madre fueron una locura... Bajas laborales, excedencias... Me volví loca y cogí una depresión de la que salí con el apoyo de mi terapeuta y gracias a un divorcio que me sentó fenomenal... 12 años después pued
    Patricia
  5. Me voy sola... Mi pareja no renuncio... Yo me eche adelante y me sumergí en terapias, neurólogos, psicólogos, médicos... Entre rabieta y rabieta me quedé embarazada de mi segunda hija... Y desde entonces no he logrado sentarme a estudiar ni un minuto. Los primeros 5 años de ser madre fueron una locura... Bajas laborales, excedencias... Me volví loca y cogí una depresión de la que salí con el apoyo de mi terapeuta y gracias a un divorcio que me sentó fenomenal... 12 años después pued
    Patricia
  6. Me voy sola... Mi pareja no renuncio... Yo me eche adelante y me sumergí en terapias, neurólogos, psicólogos, médicos... Entre rabieta y rabieta me quedé embarazada de mi segunda hija... Y desde entonces no he logrado sentarme a estudiar ni un minuto. Los primeros 5 años de ser madre fueron una locura... Bajas laborales, excedencias... Me volví loca y cogí una depresión de la que salí con el apoyo de mi terapeuta y gracias a un divorcio que me sentó fenomenal... 12 años después pued
    Patricia
  7. Me voy sola... Mi pareja no renuncio... Yo me eche adelante y me sumergí en terapias, neurólogos, psicólogos, médicos... Entre rabieta y rabieta me quedé embarazada de mi segunda hija... Y desde entonces no he logrado sentarme a estudiar ni un minuto. Los primeros 5 años de ser madre fueron una locura... Bajas laborales, excedencias... Me volví loca y cogí una depresión de la que salí con el apoyo de mi terapeuta y gracias a un divorcio que me sentó fenomenal... 12 años después pued
    Patricia
  8. Me faltaba tiempo de servicio, así que empecé a trabajar como interina con la esperanza de consolidar la plaza en pocos años... Pero llegó mi primer hijo que nació con una condición genética muy rara llamada selección 3q29... Y literalmente mi vida se derrumbó. Mi hijo necesita dedicación constante, tiene TEA, TDAH, TRASTORNO DE CONDUCTA, TERASTORNO ALIMENTICIO Y DIFICULTADES MOTRICES... Tuve que renunciar...
    Patricia
  9. Para mí trabajar es un privilegio que agradezco cada día que la vida me lo regala. Soy profesora interina de ESO y Bachillerato. Adoro mi trabajo, no sólo por lo bonito que es sino porque se me da bien y me hace feliz. Antes de ser profesora trabaja a como administrativo con unos horarios imposibles y decidí echar los hígados y aprobar las oposiciones. Tras aprobar 2 veces una de ella con casi un 10, no alcance plaza... Así, así es la vida del opositor 🤷🏻‍♀️...
    Patricia
  10. Para mí trabajar es un privilegio que agradezco cada día que la vida me lo regala. Soy profesora interina de ESO y Bachillerato. Adoro mi trabajo, no sólo por lo bonito que es sino porque se me da bien y me hace feliz. Antes de ser profesora trabaja a como administrativo con unos horarios imposibles y decidí echar los hígados y aprobar las oposiciones. Tras aprobar 2 veces una de ella con casi un 10, no alcance plaza... Así, así es la vida del opositor 🤷🏻‍♀️...
    Patricia
  11. ¿Y qué pasa con los hombres? Mi marido se ha reducido la jornada para atender a los niños y que yo me desarrolle profesionalmente, y por ser hombre le están presionando y humillando porque sienta precedentes en la empresa, hasta el punto de que le quieren echar. ¿Como luchamos ante estás cosas? ¿Tienes q buscar otro trabajo o vivir con acoso laboral por no renunciar a cuidar de tus hijos y ejercer un derecho que te corresponde? ¿Cómo actuamos ante esto?
    Maria
  12. Yo trabajaba como educadora social en un centro de menores en acogimiento. Cuando nació mi primera hija la ong que gestionaba el centro y me contrataba me ayudo a conciliar pero fueron mis propias compañeras las que me lo pusieron difícil. Después nacieron mis gemelas y tras las protestas de mis compañeras (sin hijos) de que no se me facilitara un horario que pudiera conciliar, la ong decidió que tendría el mismo horario que todas. Eso hizo imposible mi continuidad, obligándome renuncia
    PATRICIA MONTERO GUIRADO
  13. Pues yo tenía un puesto directivo, con un plan de retención , en una empresa que de cara a la galería fomenta la igualdad, dentro del mayor fabricante nacional de queso y fue decir que estaba embarazada y comenzaron a mover los hilos para despedirme como hicieron a los 3 meses de incorporarme sin reducción de jornada. Ingénua de mí que pensé que eso de la desigualdad y la penalización por ser madre pasaba solo en las películas o en puestos que no eran directivos.
    Maria
  14. Soy ingeniera informática y trabajaba en una empresa privada. Estaba muy bien considerada y con una futuro prometedor. Cuando nació mi primer hijo todo fueron problemas. Tuve que pedir una excedencia y luego una reducción de jornada apartándome de todo proyecto importante porque no podían contar conmigo al 100% (palabras textuales de mi jefe immediato). Tuve que renunciar, cambiar de trabajo, con menos sueldo pero mejor horario y flexibilidad al lado de casa. Gané calidad de vida pero doli
    Lourdes
  15. Soy ingeniera informática y trabajaba en una empresa privada. Estaba muy bien considerada y con una futuro prometedor. Cuando nació mi primer hijo todo fueron problemas. Tuve que pedir una excedencia y luego una reducción de jornada apartándome de todo proyecto importante porque no podían contar conmigo al 100% (palabras textuales de mi jefe immediato). Tuve que renunciar, cambiar de trabajo, con menos sueldo pero mejor horario y flexibilidad al lado de casa. Gané calidad de vida pero doli
    Lourdes
  16. Mi historia de renuncia quizás no sea una renuncia en sí; mi historia ha sido , de cómo ir haciéndote pequeña en el trabajo, dejándote a un lado porque eres madre, porque pides una reducción de jornada(con turnos que la empresa te daba, no elegías tú) como delante de tus compañeros te marcaban por "ir menos a trabajar". Un machaque diario, en silencio que te hace dejar la profesión y el sitio que quieres porque no te ves capaz. Me he dado tarde cuenta, pero lo he hecho. Malasmadres
    María
  17. Mi historia de renuncia quizás no sea una renuncia en sí; mi historia ha sido , de cómo ir haciéndote pequeña en el trabajo, dejándote a un lado porque eres madre, porque pides una reducción de jornada(con turnos que la empresa te daba, no elegías tú) como delante de tus compañeros te marcaban por "ir menos a trabajar". Un machaque diario, en silencio que te hace dejar la profesión y el sitio que quieres porque no te ves capaz. Me he dado tarde cuenta, pero lo he hecho. Malasmadres
    María
  18. Hola, mi historia es como la de tantas y tantas. Cuando tuve a mi primer hijo me incorpore a las 16 semanas justas y fue totalmente traumatico. Al año me reduje la jornada, mi hijo siempre estaba malo y se quedaba con niñeras que apenas yo conocia, asi que renuncie. Tras el segundo hijo empece a prepararme para dar el salto laboral, pero finalmente volvi a renunciar ya que mi pareja tuvo un cambio laboral que requeria que yo estuviera en casa. Ahora trabajo jornada completa ,11hfuera de mi cas
    ISA M. CAZORLA

Página 72 de 75